LA PERSPECTIVA DE FUTURO EN UNA OPOSICIÓN, LA PACIENCIA.

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La paciencia es la madre de la ciencia, grabaros esto bien en vuestro disco duro, mi madre siempre me lo decía cuando yo quería conseguir algo con ansia y rapidez.

La paciencia es absolutamente básica para conseguir todo en la vida, pero más lo será cuando estamos tratando de labrarnos un futuro exitoso. No podemos pensar en conseguir las cosas deprisa, todo lleva su tiempo, necesitamos trazar un plan, ser constantes y dedicados, tratar de seguir una estrategia que nos permita sobreponernos a las adversidades y afrontar los imprevistos, porque los habrá, nadie dijo que esto fuese fácil.

Recuerdo hace unos años que un compañero de carrera se estaba preparando para ser técnico de hacienda y yo le pregunté “¿cuánto tiempo llevas?”. Para mi sorpresa contestó, “casi un año, y suspendí la segunda parte de tres, ya no puedo más”. Y en mi cabeza una voz retumbaba… “casi un año, casi un año…”.

Yo le expliqué qué si quería llegar a ser algo en la vida y cumplir sus objetivos necesitaba ser paciente, trabajar duro y de forma ininterrumpida sin pensar en el tiempo que iba a ser necesario para alcanzar sus metas.

No le culpo en absoluto, esto pasa muy frecuentemente, empezamos con un proyecto personal y sentimos que nos convertiremos en Bill Gates de la noche a la mañana, es decir, hay mucha gente que está muy equivocada de lo que cuesta cumplir un sueño y superarse personalmente, nada se consigue de un día para otro.

Esperamos ver progresos en cuatro o seis meses, ¿Qué son seis meses dentro de una vida entera? No me malinterpretéis, en seis meses se puede ver progreso, pero los que quieran amueblar bien la cabeza, en todos los campos que esto requiere, necesitan paciencia.

Esto es una tarea que requiere mucho esfuerzo, día tras día, tema tras tema, concepto tras concepto, en una oposición, necesitamos tiempo de leer, estudiar, asentar conceptos y resolver dudas.

La mayoría somos muy jóvenes, debemos dejar tiempo a la mente para madurar intelectualmente así que no se puede tener prisa, el que diga que va a aprobar una prueba en un año generará frustraciones, porque el que realmente lo consigue, lleva años, años y años.

Es cierto que hay personas que sobresaltan antes, pero la mayoría requieren una preparación costosa y duradera, y esto quiero que quede muy claro, si en un año conseguimos avanzar en un cuarto o un tercio de la preparación, ese es un gran año. Claro habrá algunos que te dirán, “yo me he estudiado ochenta temas en un año”, vale, puede ser, pero bien asentados… Cuando vaya a repasarlos quizás serán doce.

Por eso imploro paciencia, la mente tarda en desarrollarse, tendremos puntos de estancamiento, momentos de debilidad, ganas de mandarlo todo a la porra, pero ahí debe aflorar nuestro tesón y nuestra tenacidad, que es lo que nos hará perseguir nuestro objetivo sin prisa, pero sin pausa.

Mi consejo personal, es que nos marquemos objetivos pequeños de corto plazo, “este mes me estudiaré tres temas hasta que los entienda a la perfección”, “veo que voy bien, esta semana a ver que toca, vale me tomaré el fin de semana de descanso para volver el lunes a tope”.

Conozco algunos que dicen que se estudiarán ochenta temas en un año y de aquí a dos se presentarán al examen, espera, calma, primero estúdiate los tres primeros, y después sigue marcándote mini objetivos y una vez tengas esos tres temas, vamos a por lo siguiente.

Así es como debe ser, por ejemplo preguntaros “¿Qué quiero ser? Policía nacional”, bien, el primer objetivo será hacer cinco dominadas bien hechas así que vamos a planear y vamos a entrenar. El siguiente objetivo será aumentar cinco centímetros de salto vertical, y pacientemente, pico y pala con constancia, iremos avanzando.

Podemos pensar en el objetivo final, pero ese lo debemos tener de trofeo, porque las personas se marcan unas metas que a los tres meses se desaniman y lo dejan, entran en depresión y sienten que no vale nada, pero sólo son unos meses, paciencia por favor.

Debemos buscar un método de estudio y de trabajo que se adecúe a nuestras características, encajarlo en nuestro estilo de vida, encontrar un buen entorno para hacerlo, y luego leer con calma línea tras línea.

Cuando te la saques dirán, “es que eres muy inteligente”, y tú sabrás que empezaste como todo el mundo, nervioso y perdido por el mundo de las oposiciones, lo que pasa es que no dejaste de estudiar en cinco años.

Entonces, ¿Cuál es la clave? Quizás si que eres inteligente y eso influyó, pero la clave es que no paraste ni te desanimaste, tuviste más que paciencia, pasando meses estancado en un tema, hasta que modificaste el camino o probaste cosas nuevas y te diste tiempo de asimilación.

Por favor señoras y señores, paciencia, nada ni nadie que mereciese la pena se consiguió con prisas en poco tiempo, así que no esperéis de golpe tener la mente amueblada como la tuvo Stephen Hawking, porque no sucederá, ese estuvo picando piedra años y años.